Archivo de la categoría ‘Las epistolas del Anciano’

Compatriota:

Pereira, 9 de agosto de 1999

He sido un hombre afortunado en la vida: Nada me fue fácil

SIGMUND FREUD

Ahora que usted se dispone a dejar la Jefatura Única del Partido, es la hora de las despedidas.

Quiero darle las gracias por haberme contestado gentilmente y casi a vuelta de correo algunas de mis cartas locas y unilateralmente consejeras. Pocos como usted hacen esa gracia. Muchas de mis consejerías a otros personajes de la vida nacional se han perdido en las manos de Secretarias ciegas o de Secretarios y correveidiles miopes, plagiarios y envidiosos.

Por eso, yo, sabiendo de sus múltiples ocupaciones y de sus compromisos consideré una fortuna las respuestas de su puño y letra. Sin embargo, las últimas dos o tres cartas escritas en los meses de junio, julio y agosto, para mi tristeza, no fueron contestadas.

Pero antes de despedirme quiero participarle una muy buena nueva en mi vida pública. En estos momentos, en comisión, asesoro a la Federación de ONG del departamento de Risaralda, en lo concerniente a sus responsabilidades de cara a la reconstrucción del tejido social del eje cafetero, y soy el Consejero de Cabecera de María Cristina Mejía, la Directora Ejecutiva de la Federación. Toda una matrona de esta comarca. Mujer inteligente y gestora de Políticas Sociales, a quien no le tiembla la voz para esputarle verdades a la cara a los Dirigentes regionales. Ha sido considerada la Mujer del Año en Risaralda, Mujer Fenalco, Mujer Comfamiliar y lidera una ONG llamada Sanando Niños, una de las Organizaciones No Gubernamentales de mayores logros y de mas credibilidad regional y nacional

Fue ella, María Cristina, (a quien por esos avatares de la vida atrapados en el misterio y que uno tiende a considerarlos designios de Dios), quien me encontró en el camino. Mi camino, el camino del silencio y de la soledad en el que vivía; y entonces ella, para mi sorpresa, me oyó con oído atento, y se asombró de mis reflexiones, y se admiró de mi originalidad, y se fascinó de mi creatividad; pero, al contrario de lo que siempre me ha ocurrido, no puso pies en polvorosa, huyendo de mí como de un bicho interesante pero raro, sino que me ofreció su mano y su gestión para sacarme del ostracismo y llevarme a los espacios de la creación en donde se podrían exponer mis ideas, y yo ser reconocido.

Dicho y hecho. Sin dudarlo un instante tomó su celular, llamó al Gobernador de Risaralda, hizo la mejor de las semblanzas de mi que yo haya escuchado en boca ajena alguna, pidiéndole al mismo tiempo al Señor Gobernador que ejerciera su poder frente al Director de Indeportes Risaralda (Ente al que estoy adscrito como funcionario de carrera en condición de Profesional Universitario) y así mi Jefe Institucional dejara que yo me aplicara en dedicación exclusiva a las responsabilidades que tienen las ONG en el proceso de reconstrucción del Eje cafetero.

El estar al lado de María Cristina me pone muy cerca de dos grandes estrategas y personajes de la vida nacional, que se le deben de corazón a esta Región, los Doctores Iván Marulanda y Luis Carlos Villegas.

Algún día le dije a usted que mi único interés era y sigue siendo el que mis hijos se sientan orgullosos de mi. Y es por la vía del reconocimiento de mis calidades de Pensador, Ensayista, y Escritor que estoy empeñado en lograrlo. Con usted lo intenté y ahora desde esta nueva oportunidad lo seguiré intentando. Cuando haya alcanzado el reconocimiento, les abriré las puertas de mi Colombia y de mi casa a mis hijos, entretanto ¡no!.

Sígame considerando su Servidor y amigo

Estimado Compatriota:

Pereira, 19 de diciembre de 1998

El año pasado, en el nombre inmenso y bello del Niño Dios, le envié, para regocijo de su espíritu de lector, el texto de Willian Ospina, “Es Tarde para el Hombre” advirtiéndole que el epígrafe completo salvaba el título:

Es tarde para el hombre                                                                                                                          Pero aún temprano para Dios

Hoy, en esta nueva Navidad, le quiero enviar a un Consejero Universal, cuyas reflexiones siempre le subyacen a los pensamientos políticos. Se trata de Octavio Paz, y su obra, joven, “El Laberinto de la Soledad”

Desde el fondo de mí, se que los mejores consejos los recibimos de los Sabios, que nos siguen hablando, como si fuéramos niños, y que aún después de sus desapariciones físicas, nos los encontramos encarnados por medio de la palabra escrita. Es el caso de Octavio Paz.

A propósito, quiero hacerle una confidencia. Mire usted, para mí, Octavio Paz es un Consejero Universal, García Marquez no. García Marquez es un fabulador Universal que es otra cosa. Pero Paz es fabulador y Consejero.

No olvide pensarme muy temprano el año entrante. Y pensarme su aliado, -aliado en el sentido de Carlos Castaneda el antropólogo, y de Deepak Chopra el Metafísico-.

Recuerde que tengo la cabeza y la pluma lista para el Instituto, y estoy listo a viajar en enero a hablar con Usted y la Doctora María del asunto.

Le deseo en esta Navidad y en el año nuevo, la mejor felicidad, la familiar.

Su colaborador y amigo de siempre.

“Duodécima Carta”

Pereira, 8 de noviembre de 1998

En la lucha con un adversario superior, la retirada no es  ninguna vergüenza.
I CHING

La civilización no suprime la barbarie
la perfecciona.
VOLTAIRE

Estimado Compatriota :

Le agradezco mucho su tiempo y su deferencia para conmigo, al escucharme en privado en su despacho de la Dirección Nacional del Partido.

Déjeme ampliarle la reflexión ejecutiva que le hice, en la segunda parte de nuestra entrevista.

Empezaré por hablarle de los Estados Unidos de Norteamérica.

En este siglo, y lo más seguro, en el venidero, a los habitantes del orbe todo, nos tocó vivir bajo la égida del Imperio Norteamericano ; así como en el Siglo pasado a los decimonónicos les tocó vivir bajo la sombra del Imperio Inglés o Británico, en el Siglo XIII y XIV se vivió bajo el Imperio Otomano, y en el comienzo de nuestra era y hasta el Siglo V, el Imperio fue el Romano.

Pues bien, de cara al Siglo XXI, el Imperio Norteamericano seguirá primando. Pero para ello, sus Estrategas necesitan Estrategias Geopolíticas de largo aliento. Y una de ellas es concebir a todo el Continente Americano como un bloque sólido y comunitario, regido, claro está, desde Washington.

El estilo, pues, de ese bloque, no será el Eurocomunitario, es decir, no será igualitario -¿pero acaso lo es en Europa ? ¿acaso los Franceses, Alemanes e Ingleses no se imponen frente al resto ?. Pero, en fin, no seamos tan sutiles-. Y no será igualitario por el atraso de Centro y Suramerica, lo cual impide un bloque democrático pleno en términos de realismo político.

Los Gringos piensan un bloque económico, con un dominio político central, centrado en ellos, obviamente, que los beneficie al punto de seguir siendo el Imperio dominante, y a cambio, al resto del Continente, les permitirá una relativa autonomía, y soberanía, y política y economía independientes, siempre y cuando encuadren dentro de sus geopolíticas de dominación, cuando de negocios globales, regionales o intercontinentales se trate.

Pero, la dificultad mayor que tienen los Gringos para armar ese bloque es el Brasil. Brasil es nuestra potencia Suramericana. El único país capaz de dificultarle su estrategia geopolítica de bloque Continental a los Gringos.

Si los Estados Unidos hablan y actúan como los abanderados de un bloque sólido, frente a la comunidad Europea y a los Asiáticos, podrán seguir ejerciendo el dominio mundial. Pero, para ello, deben neutralizar al gigante del Sur, y ese gigante es Brasil.

Por ello, a mi parecer, Clinton y sus asesores llegaron a la conclusión de que nuestro país, Colombia, es clave en sus estrategias hegemónicas.

El Yahoo

Pereira, 16 de junio de 2000

Estimado Compatriota:

Hoy le hablaré del Yahoo.
El Yahoo es una criatura fabulada
Por Swift, el autor de
Los viajes de Gulliver
Y se refiere al hombre, a quien
Swift considera por sus mentiras
Manejo despiadado del poder
Agresividad y bellaquería,
Un ser despreciable,
Es decir:
Un Yahoo.
Yo tendría que añadir
Unos elementos más a este ser:
La indisciplina, la dejadez, el abandono,
Y el peor de todos.
La ignorancia

Hablando de política nacional con mi amigo, Samuel Ospina, Decano de la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad Tecnológica de Pereira, se me vinieron unas ideas a la cabeza que se las quiero compartir, porque en su poder pueden tener la dinámica que no tienen en mi mundo cerrado y domestico. Además a más de identificarme con su sensibilidad y Colombianismo, es usted el único Político de envergadura que conozco.

Pero mis ideas de hoy son verdaderamente peligrosas. Han de guardarse en agendas secretas, y de pensarse en círculos muy pero muy reducidos y de elite.

Y son peligrosas porque son verdaderas. De esas verdades verdaderas crueles, a las cuales desde nuestro deseo no quisiéramos creerle su certidumbre.

I

Una de esas verdades es la Guerra de mediana intensidad que en 20 años a lo sumo desatarán las grandes potencias, para apoderarse del cordón tropical del globo. Estoy seguro de que los Estrategas de las Naciones más desarrolladas contemplan en secreto una guerra en donde las armas químicas, bacteriológicas y neutrónicas, (¿recuerda la neutrónica? Muy mencionada por Mr. Haig, Secretario de Estado de la primera administración del Presidente Reagan) operen en guerras convencionales y se disparen en armas igualmente convencionales y no estratégicas. Entendiendo por armas estratégicas las atómicas de exterminio total y absoluto.

Esa guerra será indispensable, según los Estrategas de las superpotencias del G-7, pienso yo, para solucionar el problema Maltusiano.

El crecimiento desmedido de la población en las naciones en vías de desarrollo que ocupan el cordón tropical del planeta, cuya desmesura geométrica se manifiesta en los vientres fecundísimos de las hembras de los estratos más pobres, trayendo consigo no el pan debajo del brazo de la criatura sino un individuo más para fomentar el desorden, la confusión, la ingobernabilidad, la ignorancia, y con ello la violencia endémica y en fin, la insostenibilidad de proyectos de Sociedad, obligarán en el mediano plazo (¿20años, menos?) a un exterminio masivo de pueblos enteros del tercer mundo.

En un mundo cada vez más globalizado, más interconectado, más interdependiente, más intermanejado, esos pobladores serán, duélale mucho a los moralistas, indeseables para una historia cada vez más urgida de conocimiento, orden, disciplina y funcionalidad.

Las naciones más desarrolladas del orbe necesitan el oxigeno que producen los pulmones verdes en el planeta, necesitan la biodiversidad de los bosques y selvas tropicales, y necesitan que en esas naciones en donde en sus espacios geográficos haya tales elementos, no siga creciendo sin medida, dando lugar a un detestable Yahoo que desde muy temprano sucumbirá a su desarrollo individual, víctima de sus propias limitaciones alimentarias y de salubridad, y para quien no habrá sino un presente depredador, violento y cerrado como destino por su resentimiento de vida.

En nuestra Colombia del alma, hay 30millones de pobres, la inmensa mayoría de los cuales son Yahoos irremediables. Para quienes no hay resocialización que valga, por muchas fundaciones, ONG, e Iglesias que les tiendan la mano. Y esto lo saben bien los Estrategas del Poder.

Pero anunciar una guerra de vastas proporciones, apocalíptica, que deje solo las Inteligencias Sostenibles, las Noblezas de la Inteligencia, no es afortunado. Lo cual no significa que no se piense y se actúe en consecuencia.

Le recuerdo que estoy tratando de adivinarle el pensamiento secreto a los Estrategas del Poder histórico.

Siguiendo en esa adivinación, puedo decir que una guerra de esa naturaleza para borrar del mapa de los vivos a los que estorban el proceso hacia la sostenibilidad, la cibernética y el conocimiento, es la más deseable de las guerras, pues la otra, es la guerra termonuclear, en donde las grandes potencias se enfrentan sin piedad por el poder central del globo y en su vórtice de muerte perecemos todos o casi todos. Volviendo los que quedan, un puñadito, a la edad de piedra de la que habló, si mal no estoy, Einstein.

(Capitulo aparte merece el problema Ruso, o el Chino. Quizás los Estrategas del G-7 piensen que lo mejor es que estos dos colosos se destruyan entre sí. Pero no, me distraigo. Dejemos esto para otro texto.)

Volvamos al asunto central. En semejante visión Dantesca del mundo, y sobre todo de nuestro mundo, solo queda una lucecita en el camino. La luz del proceso de organizar la Sociedad civil. ¿Pero, cual Sociedad civil? Aquella que no hace parte de los Yahoos, pero que tampoco disfruta de las mieles de las privilegiadas minorías. Y esos somos nosotros, Doctor. Quienes tenemos conciencia ya no tanto de clase como del mundo o mejor del lugar en el mundo al que pertenecemos. Quizás con ellos, es decir, con nosotros, negocien, aquellos Guerreros Neutrónicos que vendrán a poner orden y a neocolonizarnos desde sus mundos de conocimiento, cibernética y globalizantes.

Y nosotros somos, ni más ni menos que la Sociedad Civil Organizada. He ahí el verdadero valor de las ONG.

Los sujetos de carne y hueso no le tuercen tan fácil el brazo a los procesos. Cuando un proceso histórico se inicia, no se le puede llevar la contraria, lo que sí se puede hacer, es darle una intencionalidad propia. La tarea inmediata del Partido liberal y de la Socialdemocracia es liderar el proceso de Organizar la sociedad civil, y de articularla en redes complejas de conocimiento transversal y multidisciplinario. Eso es inmediato. Eso no da espera. Eso es a favor de nuestros nietos, pues nuestros hijos, vivirán la guerra, déjeme llamarla neutrónica. (Aunque no sea neutrónica, será una guerra con armas sofisticadas, -químicas y bacteriológicas- pero armas en todo caso inteligentes; y los refugios no serán los atómicos a la usanza Europea, sino los Organizativos y de pertenencia.

II

Otra idea que se me ocurrió en mi conversación con Samuel, fue la de su destino Doctor. Igual la pensé descarnada y por ser una verdad cruel, es igualmente delicada hasta el secreto.

Colombia está de nuevo en una encrucijada. Y Sam vuelve a atravesársele en su camino. Su oposición Patriótica, cuando está en boca de Sam es leída como simple y llano revanchismo. Y aunque no lo sea, así será leída. Sam es ya un chivo expiatorio de una historia que no perdona ni mira hacia atrás para comprobar o rectificar nada. Eso hace irrelevante si Sam fue o no fue. La historia ya lo estigmatizó. E irá con ese estigma hasta el final de sus tiempos.

Gavo es tan inteligente y astuto como Sam, pero con la ventaja de que no tiene estigmas. Y en términos de la alta política, en donde juega un papel de primer orden el cinismo, Gavo es el elegido, y Sam el renegado.

A usted le conviene elevar de categoría la Oposición Patriótica. No es la hora de las plazas públicas, es la hora de los oráculos y de los cenáculos. Y, usted sabe, un Oráculo es Gavo, como lo es López Michelsen. Y en un cenáculo, se puede sentar usted –en calidad de discípulo- con Gavo, López Michelsen, a trazar líneas maestras colegiadas. Incluyendo los hombres que han de conformar el gabinete. Esa es la oportunidad para sus hombres. Y paradójicamente, esa es está oportunidad, si usted la piensa desde la complejidad y las contradicciones con sutileza y audacia dialéctica.

Píenselo bien. usted no puede impedir que a Juan Manuel Santos le ofrezca Patricio un Ministerio, y mucho menos que Santos lo acepté. Porque lamentablemente el Partido Liberal como Institución no tiene la cultura de la disciplina partidista. Así que lo mejor sería aceptar la idea de Gavo de permitirle a los liberales entrar en el gabinete, buscando reorientar el gobierno desde adentro, como lo dijo López Michelsen por Caracol, y sentado en ese cenáculo proponer nombres, como de seguro, lo hará Gavi a solas con Pastricio.

Pero si usted se descuida, Noemí Sanin será la candidata del bipartidismo, y se presentará hacia fuera como la tercera vía.

Esa complejidad hay que entenderla muy bien. La oposición Patriótica se la está haciendo el mismo Patricio, quien ya le mostró al mundo el cobre de su inmadurez política para gobernar, y a quien ya lo tienen en la picota por lo de Dragacol. Él, Pastricio, se ha convertido en su propio enemigo.

La inteligencia que le trasciende a las coyunturas no se casa nunca con una postura absoluta, pues es constructiva, creativa, recreativa, contradictoria por definición y esencia. Entonces, la clave de todo está en el cómo se dicen las cosas. De cómo dirá usted las cosas de ahora en adelante. Es un viraje posible y es el más conveniente para usted y la suerte de la naciente Socialdemocracia.

Una buena formula de arranque sería: Es la nación la que importa. El partido conservador no existe. Muerto Alvaro Gómez, murió el Partido, pues usted acaba de ver que su hermano Enrique no le da en los tobillos, y que no basta con llevar el apellido y la misma sangre para ser diferente. La Alianza para el cambio murió por el redoble de tambores tocando a revocatoria. De tal suerte que a Patricio le va tocar gobernar con sus opositores a bordo. Así de sencillo. Y usted, Doctor, debe entender eso, y no quedarse al margen.

MI consejo de hoy: Proponga para el nuevo gabinete algunos de sus hombres de confianza y luego dedíquese a la reestructuración del partido. A construirle el piso Socialdemócrata, Y a hacer esa gestión de cara a la Internacional socialista, tocando a las puertas de Blair y de Jospin, para que ellos lo asesoren; y en el entretanto, dirija los procesos internos de convocatorias a la sociedad civil para que se organice, se institucionalice y se discipline y se asuma la pertenencia. Creo que es lo que más le conviene en este entretanto de 2 años de duración. En otras palabras, mate dos pájaros de un tiro: dedíquese a la paz con mayúscula construyendo la Socialdemocracia y organizando la Sociedad civil.

He finalizado mi reflexión. Quiero preguntarle si recibió mi último texto, enviado vía correo electrónico. Era una reseña a una carta enviada a un Jerarca de la Iglesia Católica.

Bien. Esta vez le enviaré esta carta con un emisario, porque la considero con verdades muy delicadas.

Estimado Compatriota

Pereira, 17 de enero de 2002

Le agradezco su carta de respuesta a mis últimos textos.

Aprovecho que está despachando desde Pereira, para tratar de hacerle entrega a través de mi discípulo más aventajado en la Universidad, de este nuevo documento. El joven en mención se llama Angelo y estudia Psicología en la Universidad Nacional, a propósito, él podría serle de utilidad en su campaña en Bogotá.

Bien. Hoy quiero hablarle de la sociedad civil organizada, del papel de la iglesia, y unas palabras sobre el proceso de paz.

Doctor: es importantísimo en el destino de la nación iniciar una cruzada para organizar la sociedad civil como es debido, de cara al desarrollo sostenible, la identidad y la globalización. Nuestra nación no está organizada, el pueblo es acéfalo y sin identidad. Carece de sentido de pertenencia, está atomizado y se une circunstancialmente a este o aquel politicastro, y a este o aquel proyecto, sin ton ni son, y más por los tradicionales cantos de sirena de los pregoneros de promesas que por convicción, y en las clases populares, es peor, allí todavía lo hacen por bultos de cemento y dudosos planes de vivienda popular en morideros y extramuros.

Organizar la sociedad civil debe ser una tarea estratégica del pensamiento socialdemócrata. Una tarea de urgencia histórica para Colombia, y con la cual Colombia gana institucionalidad, y verdaderos y efectivos sentidos tanto de pertenencia nacional como de identidad, no tanto frente a la región, (pues con el nacionalismo tradicional basta), como frente a los bloques que se están terminando de armar en el mundo, me refiero al TLC, y a la UE y que exigen pares institucionalizados y conscientes de su identidad nacional y competitivos. Si el pueblo Colombiano no está organizado su sentido de pertenencia será visceral, apasionado y nada cerebral e inteligente, lo cual hará muy inmediatista, efectista y economicista toda labor gubernamental, y de cara al mundo, nuestros negociadores no podrán comprometer el recurso humano masivo para que instalen sus industrias por estos lares, por no contar en la realidad ni con el conocimiento ni con la voluntad consciente de este, y por otro lado, al pueblo esa identidad ciega no le alcanzará por falta de comprensión para comprometerse con las tareas globalizantes que emprende nuestro gobierno en sus relaciones exteriores.

Me explico por el camino del contraste. Permítame dramatizar. El “Cole”, ese hombre pintoresco que acompaña a la selección Colombia vestido de Cóndor, esa ave emblemática de nuestro escudo, cuando se le habla del tratado de libre comercio y de la Unión Europea y su flamante Euro, le son indiferentes. No se duele de su ignorancia. Y pensar que por su ignorancia no está en condiciones de mostrar su Colombianidad sino como el Cole y no con hechos por ejemplo de solidaridad comunitaria en su vecindario, o capacitándose en su edad adulta para calificarse como obrero, o apoyándose en la escuela para estimular a sus hijos a seguir hasta la educación superior, convencido de que es el único camino para sacar a esa Colombia que va más allá de su Selección de Fútbol, de los últimos lugares en competitividad productiva. Y este es el “Cole” que necesitamos.

Pero para provocar ese espíritu Colombianista en nuestros “Coles”, en nuestros hinchas furibundos, en nuestros obreros, campesinos y empleados se necesita formarlos desde escuelas populares de Colombianidad e invitarlos a que ese entusiasmo le trascienda al deporte –en el caso del “Cole”- y se ubique en la vida social-comunitaria. Vida comunitaria que tampoco es posible si no está organizada, en un engranaje complejo, funcional y tramado desde lo local a lo global, en otras palabras, desde lo domestico a lo nacional.

¿Y quien organiza la vida comunitaria de los Colombianos de a pie, de esos seres anónimos e insignificantes que a nadie importa y que llaman los políticos, pueblo?

Es una tarea histórica urgente del Pensamiento ideacional Socialdemócrata. Pero como la Socialdemocracia en Colombia no es todavía una Institución y solo habita en las almas de algunos Políticos, entre ellos, usted, la Socialdemocracia debe buscar un punto de apoyo institucional válido para llevar a cabo esa tarea. Y ese punto de apoyo es la Iglesia Católica y en ella su ala liberal.

La Iglesia Católica ha tratado de organizar el laicado pero ha fallado y por ello muchas sectas y sectillas le han tomado la delantera fanaticando a una feligresía ávida de afecto, de pertenencia a algo, de sentido de vida, y de profetas de buenos augurios.

Necesitamos un religioso de la talla del Brasileño Leonardo Boff que se anime a nombre del evangelio a organizar la sociedad civil para darle orden e institucionalidad al pueblo.

El Padre Jesuita Francisco de Roux, quien está en el Magdalena medio, por allá por su tierra, podría liderar una legión de organizadores de la sociedad civil que tuvieran como guía a Dios y como tierra prometida a la Colombia diversa, desarrollada, sostenible y pacifica que todos soñamos y que no hemos sido capaces de construir.

Un pueblo organizado es un pueblo consciente y un pueblo consciente es un pueblo politizado, cosmopolita y comprometido con el globo terráqueo, el hemisferio, la región, la nación, el departamento, la ciudad, el barrio, su cuadra y su casa.

Organización que implica formación, información, descentralización, poder local, respeto a las diferencias y ejercicio democrático pleno; que implica la interlocución válida de la sociedad civil frente a las distintas instancias gubernativas y la delegación de tareas en el corazón del pueblo y sus lideres naturales.

Israel lo hizo con sus Kibutz, Menahen Begin lo facilito desde las cumbres de su máxima investidura, y Suecia lo hizo después de la hambruna de comienzos del Siglo XX para permitirle a los obreros organizarse alrededor de un itinerario ideacional Socialdemócrata y bajo la silenciosa y discreta acción de la Iglesia Luterana y desarrolló ese reino en cuatro décadas.

¿Entonces por qué nosotros no vamos a ser capaces?

***

Unas palabras sobre el proceso de paz. Me da la impresión de que los Estados Unidos quiere acabar a toda costa con la zona de distensión. Y creo que las Farc lo saben.

Tanto el Embajador de Francia, como el enviado personal de Kofi Annan, el señor James Lemoyne, aprovecharon la creencia oficial en “el enredo semántico” para lograr que el Presidente a regañadientes y enredado en sus propios cordones semánticos, parara su reloj del desalojo a 2 horas de cumplirse el plazo; por el momento el proceso no se rompió, pero cualquier disculpa será válida para dar por terminada la zona de despeje.

Si el Presidente rompe las negociaciones, después del terror del fuego, la mediación internacional será un imperativo categórico, y un hombre como Mandela si no ha muerto de aquí a eso, sería el ideal para sellar la paz. Mencionarlo ahora e invitarlo a mediar de parte suya es una buena cosa, ya que la intervención de la comunidad internacional en el conflicto es imprescindible, tanto para la paz como para la guerra.

Es mi parecer.

Doctor: En mi caso domestico y particular no me conviene para nada la agudización del conflicto y la ruptura de los diálogos, en la Universidad no tengo nada estable, y al apretarse el cinturón el estado para darle oxigeno a la guerra, yo salgo como pepa de guama, pero eso no me quita la objetividad para ver los acontecimientos de manera fría y cerebral.

A mi no me conviene la agudización del conflicto pero esa coyuntura le puede ser propicia a usted, y favorable al destino de Colombia.

Quiero enterarlo de mi dirección electrónica y de mis números telefónicos, al mismo tiempo que le solicito una dirección suya de fiar donde pueda escribirle tranquilamente en la seguridad de que usted personalmente recibe mis mensajes.

¿Quién irá en la segunda arca de Noé?

Pereira, 21 de abril de 2001

Estimado Compatriota:

De Perestroika, Glasnost, globalización, Socialdemocracia, Alianza estratégica, Brasil y Primera Magistratura por una parte, y del Arca de Noé por otra, versará este nuevo texto para usted.

Sin todavía haber leído su libro pues no ha llegado a los estantes de las librerías de Pereira, me dispongo a escribirle, ahora que usted se ha puesto en marcha hacia la Presidencia de Colombia.

Doctor: es un signo de los tiempos romper los propios esquemas de la historia y en nuestra realidad es una imperiosa necesidad; pero romperlos sin tener que saltar de su tejido estructural porque se condena como el salmón a nadar contra la corriente.

Usted lo podría hacer desde la actitud Socialdemócrata. La Socialdemocracia es en este punto y hora de la historia un rompehielos, una herramienta contundente para romper los esquemas que nos impiden salir del cuello de botella en donde Colombia está atascada; y cada vez más se confunde y se desgarra de manera violenta e irremisible nuestro establecimiento; es decir se descompone en nuestras conciencias y lo peor en nuestro inconsciente colectivo nuestra razón histórica de ser.

Alguna vez le dije que usted era un Socialdemócrata que militaba en el Partido Liberal y hoy me ratifico en esa idea. Pensándolo así se me vino a la mente Gorbachov y con Gorbachov, la Perestroika y el Glasnost que cambiaron para siempre el Destino de un sueño inmaduro e imposible por culpa de la misma historia: La URSS.

Perestroika y Glasnost fueron dos términos que ganaron un puesto en todos los idiomas desbordando por sus connotaciones a los de reestructuración y transparencia. Pero muy pronto esta historia, perversa, desequilibrada y equivocada los olvidó.

Pues para el caso de Colombia a usted le convendría rescatarlos y beber en sus espíritus. Si usted abandera la perestroika Colombiana pasa a la historia como pasará Gorbachov. Y digo pasará porque la estulticia de esta historia empujada por sus agentes del poder todavía no permiten ver la magnitud del favor que le hizo Gorbachov a la humanidad.

A lo doméstico. Usted no tiene porque enfrentar a Poem o Varobe o a Alarcón, usted tiene que enfrentar es el tejido estructural de nuestra realidad y comprometerse a reestructurarlo. Reestructurarlo supone tejerlo de nuevo, trabajo que le exigirá la más sutil de las inteligencias y la máxima destreza. Necesitará de honradez existencial, pulso firme, mano hábil, cerebro creativo y personalidad segura y confiada de si misma.

He leído por ahí que la dificultad más grande que usted tendrá que sortear camino de la Presidencia es la relación y los compromisos casados que tiene con la Clase Política tradicional. A mi modo de ver, para vencer este escollo basta su persuasión y convencerlos de su actitud critica y consciente en la necesidad de esa Perestroika. Perestroika para sacudir hasta sus cimientos el establecimiento cambiando radicalmente tanto cuadros, colores, como piezas y políticas estratégicas en el vetusto ajedrez político Colombiano.

Sus aliados históricos en esa Perestroika, si no es una mera jugada política, han de ser los Académicos, los políticos verdaderamente independientes, los Sabios de todas las cortes y de todos los poderes, y naturalmente, los Sabios lugareños.

Y ahora hablemos un poco sobre la Globalización. La Globalización en esta historia equivocada la impone el consumismo y la voracidad de las multi y transnacionales y los gobiernos hegemónicos de las superpotencias. A nosotros los tercermundistas nos toca la zaga, las mesas laterales y las migajas en los banquetes, mientras los abastecemos de mano de obra barata y desechable, maquilas en nuestro territorio, alimentos tropicales envidiados por sus pisos de hielo y ahora elementos biodiversos para sus industrias transgénicas.

Esa globalización es una calamidad más para nosotros, pero la tenemos que aceptar mal que no queramos. Así son las reglas del juego que nos imponen y la única salida practica es la Alianza estratégica que debemos iniciar con Brasil para estar de la mano con ese gigante del sur aunque sea en los segundos renglones del destino global cuando el Alca y el TLC sean una realidad operativa en el mundo globalizado de los bloques; de no ser así, de quedarnos solos por ciegos y erráticos en nuestras estrategias regionales, nos iremos a la cola y nos irá como a los perros en misa en esa ineludible interdependencia.

Si usted piensa proteger el Agro, como bien lo piensa hacer, según leí en El Tiempo, debe simultáneamente iniciar una inédita, magnifica y revolucionaria relación estratégica con el Brasil y en los negocios con el mundo Globalizante consensuar todo con ellos. Empezando por crear la necesidad cultural del trilinguismo: Español, Inglés y Portugués. Es mi parecer.

¿Brasil? Sí, Brasil. En un texto de años atrás le hablaba de ello, exactamente el texto del 8 de noviembre del 98. Brasil es el gigante del Sur. Le ha hecho pistola en muchas cosas a los Estados Unidos en sus intercambios comerciales, y le ha amargado la vida a más de un mandatario Norteamericano. El mejor aliado nuestro en las negociaciones regionales y globalizantes es Brasil, de eso no me cabe la menor duda.

Pero las alianzas con Brasil para ser reales, efectivas y de largo aliento exigen una especie de Psicoanálisis para encontrar nuestras hermandades y nuestras identidades culturales y claro comprendernos amigos. A más de aprovechar sus bondades culturales, y aceptar de corazón la importancia de expandir su lengua y con ella su espíritu dentro de nuestras fronteras. En carta histórica, los Brasileños han impuesto la enseñanza del Español pero no por nosotros los Suramericanos, sino por el interés geopolítico que tienen en España. Nosotros, hijos también de esta historia de intereses, necesitamos hablar tan bien el Inglés como el Portugués para que nos vaya bien con los Brasileños y muy pero muy bien con los Gringos.

Bueno, claro que la idea con el Brasil es para cuando usted sea Presidente. Naturalmente que si la acepta y la integra sentida en su Ser, se puede empezar a plantear dentro de lo que serían sus políticas de relaciones exteriores.

II Parte.

Ahora y si me lo permite pasaré a hablarle de la Segunda Arca de Noé.

Doctor: No puedo evitarlo, soy apocalíptico. La Segunda Arca de Noé es una idea sobre el fin de esta historia, pero no el fin anunciado por Fukuyama. No, y ojalá fuera ese, tan optimista y crédulo. El fin de esta historia para mi es un fin desastroso. Un fin violento, que pienso ocurrirá en el transcurso de este siglo XXI.

Hace poco estuve en la finca de un amigo en las profundidades de las montañas de Caldas. Viendo ordeñar a un campesino con el vaso en la mano para beber de esa leche, le pregunté a mi amigo “¿Jaime, cuánto vale un litro de leche por aquí?” “250 pesos”, me respondió. “¿Cómo?”, dije asombrado. “Pero si en la vereda en la que yo habito vale 500 pesos el litro”. Y mi amigo me respondió sin perder la calma: “Mientras más adentro se penetra en el campo más baratos son los productos.”

Doctor: el mundo al revés. A tal absurdidad es a lo que yo llamo Historia equivocada. Como no va a estar equivocada la historia si un litro de leche en su lugar de origen no vale casi nada y un Walkman por ejemplo vale un infierno de plata. Como es posible que sea más rico un país cuyo piso es en gran parte puro hielo y que produce solo productos tecnológicos prescindibles para la vida, que un país en donde el alimento para la vida brota natural y silvestre. Como no va a estar equivocada la historia si la comida vale menos que los artículos inútiles de la sociedad de consumo, y lo peor, las gentes, y entre estas las mayorías pobres e ignorantes creen –les han hecho creer- necesitar más estos que aquellos.

Si nos ubicamos en la elementalidad para pensar, y téngase en cuenta que la elementalidad es de las esencias y no se debe confundir con simplificación, si nos ubicamos en la elementalidad, repito, esta historia está equivocada y tejió una trama, no, mejor digamos, una tela de araña en la cual quedamos atrapados y para zafarnos de ella no nos queda más remedio que romperla y volverla a tejer. (Si manejo el pronombre “nos” es única y exclusivamente porque tengo conciencia del asunto, pero la verdad es que me estoy refiriendo a los que tienen el poder. Son los Poderosos quienes la romperán para volverla a tejer.)

Me explico. Globalización, Sostenibilidad, Unión Europea, TLC, ALCA, esas marcas mayores de esta historia derivadas de los dispares crecimientos, desarrollos, -científicos, tecnológicos, políticos y sociales- y los manejos del poder, nada podrán hacer frente a la equivocación de la historia.

Vivimos en una historia equivocada. Tratar de cambiarla con cumbres en Quebec o en Río, en Miami, o en Cartagena es inútil. El consumismo, las reglas del juego del sistema Capitalista, la inextricable trama de las relaciones contractuales no lo permite. Y no es un asunto de voluntades. Si fuera por voluntades el mundo ya habría cambiado y para bien. Algunos gobernantes llegan a sus gobiernos a tratar de cambiar los esquemas, muchos de ellos con muy buena voluntad y unos cuantos con voluntad e inteligencia, y sin embargo no pueden. Y no lo pueden hacer sencilla y llanamente porque el fenómeno es histórico, dicho de otra manera, el problema, mayúsculo no es de este partido o aquel, de esta ideología o de aquella, de esta sociedad o esta otra, es de la historia y es irresoluto. Y es irresoluto porque la esencia de esta historia parte de una falacia: el desarrollo depende exclusivamente de la calidad de vida derivada de los avances científico-tecnológicos y no del bien comer, del bien dormir, del bien amar, del bien y sencillo disfrutar de la naturaleza y de la vida elemental.

El desarrollo acelerado en el Siglo XX afectó también los demás procesos. Antes la India o Haití podían vivir centurias sumidos en la pobreza absoluta y los pueblos en esa miseria se resignaban por siglos. Hoy no. Al igual que avanza el desarrollo cientifico-tecnológico, así mismo crece el caos, la confusión y la violencia. Los problemas de la humanidad se han salido de madre. No tienen control. Esta historia no lo permite.

Y todo esto lo saben los Estrategas y Pensadores de la historia, y entre ellos, los de las grandes potencias. Por eso, para mí, la historia de la humanidad colapsará en este siglo. Y lo hará al vaivén de unas grandes guerras regionales que han de pensar esos Poderosos como solución a la catástrofe de la insostenibilidad.

Estoy seguro que las guerras no serán entre las grandes potencias. Sospecho que las guerras de exterminio masivo las librarán ellos, las grandes potencias contra nosotros, los tercermundistas. Vendrá una nueva conquista, una nueva colonización. Los Estados Unidos no se pondrán a pelear contra Alemania, Francia o Inglaterra, y mucho menos contra la Unión Europea. Los Estados Unidos nos asaltarán y nos conquistarán y nos neocolonizarán a nosotros los Suramericanos y los Caribeños, mientras lo propio harán los Europeos de la Unión, con los Países del oriente de Europa, del Africa y del cercano Oriente. Los Estados Unidos se aliarán junto a la Unión Europea con la China, para atacar a los países fundamentalistas, entre ellos los Arabes del medio y lejano Oriente. Y la India se quedará sola y la atacarán en una Gran alianza, los más desarrollados del orbe, incluyendo, quizás, a la China. Un dilema que no he resuelto es que pasará entre la China y el Japón, enemigos históricos por milenios. Supongo que la China y Japón se aliarán para atacar a los del sudeste Asiático, pues en esta ocasión, el enemigo es la masa por ignorante y la ignorancia no tiene patria tiene denominador común, pobreza.

¿Pero para qué esas guerras? Quien lo creyera, paradójicamente para salvar la humanidad, retejer la historia y devolverle el equilibrio al planeta.

Uno de los gravísimos problemas de la humanidad no es la pobreza en si misma, es la ignorancia que se asienta en la cabeza de los pobres. La ignorancia y el desconocimiento de las inmensas mayorías es un lastre que estorba todos los procesos. Pero para la historia equivocada esa ignorancia es necesaria para ejercer el poder y la dominación, por eso la solución no es la educación, pues ella en esta historia genera pugnas y luchas por el poder, prueba de ello, fueron las guerras mal llamadas de liberación y revolucionarias. Dado que la ignorancia es de las grandes mayorías, no quedará otra salida que el exterminio masivo de ellas.

La idea que nada tiene que ver con la idea racista y ultranacionalista de Hitler, apunta a la supervivencia de la especie, resuelta por vía inteligente, que no encuentra otro camino distinto a guerras de exterminio de grandes proporciones, para restablecer el equilibrio, y reiniciar la historia redefiniéndola bajo la condición del conocimiento, la sostenibilidad, uno de cuyos puntos a de ser el control natal, y la elementalidad.

Para mi tengo que eso será lo que pasará en este siglo. ¿Y como hago yo pues para que los hijos de los hijos de mis hijos sobrevivan a esa hecatombe? El camino es el conocimiento. Educando a mis hijos para que conquisten el conocimiento. (Hombre de conocimiento en el sentido Nietzscheano es lo que necesitamos los Padres de familia de nuestros hijos, para que ellos conquisten la Nobleza por esa vía, la de la inteligencia.) Porque el enemigo permitirá que algunas de sus potenciales víctimas se refugien y estén a buen seguro el día del exterminio. No habrá refugios atómicos, habrá inteligencia militar de avanzada para seleccionar algunos especímenes de los que han de destruirse, a quienes los alertarán como medida de salvación, y esos serán los que han llegado a la Nobleza por el camino de la Inteligencia.

Y eso mismo pasará con las Naciones. Si nuestro país se aplica a desarrollar de manera inteligente y acelerada el conocimiento, no nos arrasarán, y nos tomarán como un protectorado, valga aquí para el caso el símil de Puerto Rico y los Estados Unidos.

Pero la conquista del conocimiento no es tarea fácil. A nosotros nos ha hecho mucho daño la tal malicia indígena, con la cual creemos burlar todos los controles y nos hacemos certificar de todo, sin ser idóneos en nada distinto a esa misma malicia indígena.

Colombia. A mi modo de ver y muy a pesar de mi propio deseo y de mis miedos, considero que anticipándonos a esa gran guerra Neocolonizante, se nos vendrá encima una gran guerra civil.

Pero como yo no soy Dios, soy un simple mortal, es más, soy un pobre diablo, como diría Saramago refiriéndose al hombre, no soy adivino, ni futurólogo, ni nada por el estilo, puedo estar equivocado, y mi vaticinio errado, y la guerra no se nos de tan pronto, entonces usted pueda llegar al poder y hacer nacer la socialdemocracia para nuestro País, y desde ella generar la Perestroika y el glasnost que nos ayudaría mucho para enfrentar lo que se nos viene en este Siglo.

Doctor: No sé si este ensayo lo lleve a pensar que estoy loco, o que más me valdría estar en las huestes de un Nacionalsocialismo Hitleriano Contemporáneo. Por el contrario, ojalá encuentre mi pensamiento muy ajustado a las realidades históricas, y pensando que es a usted y no a otro a quien se lo dirijo, se convenza de que ser Socialdemócrata no niega la posibilidad de una lectura critica, positivista, pragmática y terrible de la realidad histórica actual.

Colaborador y amigo.

El Abuelo