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4. La Ciencia, los métodos y técnicas y la creación
La producción de la ciencia es sistemática única y exclusivamente en el plano formal, pero en sus dinámicas la creación está todavía (y quién sabe por cuánto tiempo, quizás por toda la eternidad) atrapada en el misterio de los chispazos y las revelaciones, sin que esto toque para nada las trompetas del caos en los métodos.
Aquí es bueno apuntar que el Científico o Creador que vive inmerso en su mundo[i] recibe de él (su mundo) los sentidos y en ellos las claves del desciframiento de las piezas de sus rompecabezas para dar con el descubrimiento; y es esa entrega, vital y no-sólo cerebral y laboral, en toda su complejidad la que le ofrece las pistas para ir arribando a buen puerto sus conjeturas. Como se colige, no-sólo es su método y técnica las que le posibilitan la luz y el eureka final.
[i] En su mundo están sus sueños, sus pensamientos, sus amigos, sus conversaciones, sus sentimientos, sus intereses sentidos, sus conversaciones, sus tertulias. En una palabra, todo lo verdaderamente suyo, que le afecta hasta el tuétano de los huesos y le afecta sin esfuerzo, sin siquiera el concurso de su voluntad. Y es en ese mundo de donde se derivan sus actos sentidos, los que en realidad de verdad le importan en el corazón y en el cerebro.
3. ¿Dónde están los Científicos?
En las esferas medias de la academia los intelectuales de las áreas sociales y humanas se enredan en sus propios cordones. Esfera en donde habitan la mayoría, y en donde mediocridad y normalidad se confunden. En ese lugar se vive más el mundo formal, el de la apariencia, allí hay más una puja por representar papeles que por asumirlos, serlos y sentirlos de verdad. Se es investigador por obra y gracia de un título de Doctor o de Maestría, cuando en realidad de verdad el individuo no ha hecho sino aplicar mecánicamente unos métodos y técnicas para descubrir lo ya descubierto en otras latitudes hace décadas y hasta centurias, o para replicar discursos de otros a partir de la consabida lectura de datos cruzados.
2. Ensayista por convicción o Investigador por conveniencia
Este escritor es más un Ensayista que un investigador. Y en su vida toda y no-sólo en la laboral es un Maestro. Ver para creer y las puertas de sus aulas están abiertas para el empirista que quiera comprobarlo. Quiere pensar más con su cabeza que con la de los demás. Su regla de oro es su propia vida. No duda que los Investigadores manejen el rigor metodológico y se vean abocados a la presión que ejercen los métodos para alcanzar sus propósitos teóricos. Pero si en la mayoría de los casos, esta aplicación técnico-metodológica mecánica arroja como resultados flacos argumentos que en nada benefician a la ciencia, como es el caso de las tesis de grado en las academias de estudios superiores y avanzados, ¿no sería acaso mejor aventurarnos desde la subjetividad a decir cosas atrevidas pero atinadas y sensatas, -por muy ad hoc que sean- que puedan convertirse en fuente para los verdaderos Investigadores y las verdaderas investigaciones?[i] ; ¿Quién le dijo al mundo académico que un Investigador tenía que serlo única y exclusivamente por fuerza de los métodos y técnicas que aplica un científico? ¿Por qué pensar que toda investigación necesita salir de la cabeza pensante de quien la produce oficialmente?[ii] ¿Por qué la academia le teme tanto a la especulación pura? ¿Acaso no será preferible esta especulación monda y lironda, sin maquillajes y sin tapujos, a la investigación que termina haciéndose en la academia para optar títulos unos y ganar puntos otros? ¿Adónde conduce, si conduce a alguna parte, la recolección de un montón de datos, en decenas de formas establecidas por las reglas, con interpretaciones y “lecturas de datos” finales, rígidos y libreteados, la mayoría haciéndole eco a los referentes autorizados por la historia,[iii] a los que se someten los “trabajos de investigación evaluables por pares o docentes” para cumplir esas escrituras los requisitos del mal llamado rigor científico, que en realidad de verdad es el tribunal inquisidor poseedor de pizcas de poder y portador de verdades “absolutas”?
[i] A decir verdad, en nuestra academia son pocos los Investigadores de verdad. Y las Investigaciones de los que son no ensanchan las fronteras de las ciencias en el terreno de lo práctico. Son Investigaciones que se convierten en insumos para otras Investigaciones, o en motivos interesantes de polémicas para el ámbito académico y pare de contar. Incluso, muchas de ellas son Investigaciones que no alcanzan el rango de científicas en el espíritu de la definición positivista de este ensayo; bueno, y eso no les quita méritos, gracia e importancia.
[ii] Si fuera así ¿qué pensaríamos de Monsieur Dupin y su ingeniosa investigación para resolver el caso de los “Asesinatos de la Rue Morgue” y que fue creada toda desde la materia gris del inmenso escritor Norteamericano Edgar Allan Poe?
[iii] Referentes autorizados por la historia. Me refiero a los teóricos que le hacen el marco a la investigación y cuyas conceptualizaciones epistémicas se ven cantadas en las “lecturas de datos” que hacen sus seguidores y aprendices.
1. Viendo las cosas desde la primera visión
El discurso sobre lo social y humano se torna disciplina por el rigor con el que se pretende pensar el objeto. Rigor que se deriva en el común de los casos de un buen orden, una buena técnica y una mejor metodología, (que asume y a un mismo nivel de importancia lo cuantitativo y lo cualitativo), y en los casos excepcionales se deriva de una mente brillante y original, las más de las veces ubicada en el mundo de las letras, la filosofía y de las fabulaciones.
Pero ese rigor no puede trastocarse en rigidez por culpa de los imperativos categóricos de las técnicas y los métodos y de la mediocridad mental del pensador. Cuando esto ocurre, por desgracia en la mayoría de los casos, nos inundamos de datos, razonamientos, categorías y paradigmas, inútiles unos, confusos otros, y los más remedos y réplicas deformadas y estériles de la realidad estudiada, que nos aleja del mundo en sí para hacernos vivir un mundo formal y barroco.
EN DEFENSA DEL ENSAYO
RESUMEN
Para el autor, las llamadas Ciencias Sociales y Humanas lo son a condición de que sus verdades sean aceptadas por consenso; pero no todos piensan así. Algunos académicos consideran que el discurso científico tiene que estar respaldado por la experimentación y avalado por la verificación matemática, que se hace, por lo regular, desde la operación estadística. Así las cosas, el discurso científico acerca de lo social y humano no se puede recrear desde el Ensayo y la especulación filosófica, pues carecen del fundamento cuantificable. Incluso las miradas cualitativas son susceptibles de ser leídas bajo la rigurosa lente estadística.
Sin embargo el autor de este ensayo no piensa así. Por el contrario, piensa que una de las virtudes expresivas de estas ciencias es el Ensayo. Escrito que se apoya más en la intuición y en la construcción reflexiva de corte filosófico y literario, que en la Estadística.
Autor: BERNARDO ARANGO MERCADO
EN DEFENSA DEL ENSAYO
INTRODUCCIÓN
Si la ciencia pone como condición sine qua non la experimentación, el empirismo y la verificación, y unas verdades que dependen de unas leyes que rigen el destino humano sin consultarlo, el hombre todavía no está en condiciones de producir un discurso científico en esos términos sobre lo social y lo humano. Es pues pretencioso el título de científico de los discursos de la Sociología, Psicología, Antropología, Educación y Pedagogía y con mucha mayor razón, de los de la Comunicación.
Es más, si la Ciencia se expresa por sus descubrimientos y sus anticipaciones en el tiempo, esto es, por sus predicciones, tampoco podría anotarse ese título lo social y humano.
Pero si la Ciencia es todo aquello que proponemos desde el fuero humano y la historia lo acoge generando un sendero, entonces lo que no cabía en las dos fórmulas anteriores empieza a caber en ésta, y los discursos sobre lo social y humano se hacen científicos. Aquí sería válida la afirmación de Gianni Vattimo de que “la verdad es más consenso entre personas que se ponen de acuerdo para tomar algunos principios” [i].
La verdad es que esa discusión es bizantina en sí misma y a un Ensayista no lo toca. El Ensayista se le rinde a la primera desde su condición de Ensayista y prefiere el título de Filósofo, Literato, Poeta, al de científico para sus tareas académicas.
No obstante, esas aseveraciones no son morales. No castigan a nadie. Simplemente, ponen en su lugar las cosas.
[i] Celis A, Francisco. Los intelectuales tienen que hacer política. Entrevista a Gianni Vattimo. Lecturas Dominicales de El Tiempo. 26.11.2000. Pág. 7.
TARJETA EN EL ESPEJO
Tu tarjeta es la misma y no lo es.
La última se aleja en el tiempo una eternidad.
Infinidad de voces del silencio
De ayes perdidos en el vacío
De soplos de vida
De agujeros insomnes y sin nombres
O con el del dolor, separan a las dos tarjetas
A pesar del espejo.
Espérame en el mar de los silencios
Le digo a la tarjeta
Hacia allá navega mi velero
Yo no soy su capitán
Soy solo él
El insignificante
Y no guío el elemento
Pues soy solo un pasajero más
Del viento y de la vida
Que se va , y que si vuelve, lo hará ya sin memoria.
CONCLUSIÓN DE UNIVERSIDAD
· De la única manera como llega la clase media al poder, es por el camino del conocimiento, y por el camino de la consciencia y lealtad de clase.
· La universidad pública está en la obligación histórica de crear, fomentar y velar por la lealtad a la clase media.
· El problema es que si el establecimiento (la nobleza, y la burguesía) se da cuenta de esta gestión histórica de las universidades, en cabeza de quienes tienen el poder político en la U, es decir, Rectores, Vicerrectores, y Decanos, las universidades públicas, morirían de inanición económica, por inconveniencia para el status quo del establecimiento.
· Pondré un ejemplo. Los Suecos tienen una política de asilo, inmensamente humanitaria. Cuando uno llega a Suecia en calidad de refugiado político, le ofrecen todo en bandeja de plata. Y todo es todo. Estudio, estabilidad, seguridad, asistencia, dignidad. El subsidio de desempleo, -que era en mi época de refugiado indefinido- alcanzaba hasta para el perro, si lo hubiese tenido.
· Pero.., esa oferta que le hacen a todos y a cada uno de los inmigrantes (emigrantes que entran a esa gran nación desde los cuatro puntos cardinales del planeta) solo el 1% la toma en serio, y estudia el Sueco, va a la Universidad, homologa sus títulos, si los tiene, o los consigue si no, y se ubica en las capas medias de los económicamente productivos de esa realidad. El resto, el 99% no lo toma, por una razón, válida, y tan grande como la catedral de Manizales, la pereza mental, la desidia, la falta de disciplina, -cualquier parecido con nuestro pueblo, de estrato 1,2, y 3, no es pura coincidencia- lo cual les permite a los estrategas Suecos, reducir a la nada a esa masa de inmigrantes, y ponerlos a trabajar en las labores más duras, odiosas y humillantes. ¿Y quién puede reclamar, si en principio se lo dieron todo?
Pues eso mismo podría pasar en las Universidades públicas si la masa gris en su mayoría tomara conciencia de clase y no quisiera salir de ella, al egresar del claustro. Si llegará a pasar eso, estoy seguro que el establecimiento (bella palabra acuñada por uno de nuestros mejores pensadores contemporáneos, Álvaro Gómez Hurtado) sacaría sus uñas, y ahí si se privatizaría la Universidad pública. Que paradójico todo. Nuestros ideologistas en la orilla izquierda piensan que la U Pública se está privatizando. Nunca. Pero no porque los nobles sean buenos, sino porque son inteligentes, y mientras no creemos la consciencia y el sentimiento de clase (me refiero a los estratos 1, 2, y 3) para tomarnos el poder, seguirán sosteniendo la Universidad Pública en el entendido que lo mejor siempre emigrará hacia ellos.
Compatriota:
Pereira, 9 de agosto de 1999
He sido un hombre afortunado en la vida: Nada me fue fácil
SIGMUND FREUD
Ahora que usted se dispone a dejar la Jefatura Única del Partido, es la hora de las despedidas.
Quiero darle las gracias por haberme contestado gentilmente y casi a vuelta de correo algunas de mis cartas locas y unilateralmente consejeras. Pocos como usted hacen esa gracia. Muchas de mis consejerías a otros personajes de la vida nacional se han perdido en las manos de Secretarias ciegas o de Secretarios y correveidiles miopes, plagiarios y envidiosos.
Por eso, yo, sabiendo de sus múltiples ocupaciones y de sus compromisos consideré una fortuna las respuestas de su puño y letra. Sin embargo, las últimas dos o tres cartas escritas en los meses de junio, julio y agosto, para mi tristeza, no fueron contestadas.
Pero antes de despedirme quiero participarle una muy buena nueva en mi vida pública. En estos momentos, en comisión, asesoro a la Federación de ONG del departamento de Risaralda, en lo concerniente a sus responsabilidades de cara a la reconstrucción del tejido social del eje cafetero, y soy el Consejero de Cabecera de María Cristina Mejía, la Directora Ejecutiva de la Federación. Toda una matrona de esta comarca. Mujer inteligente y gestora de Políticas Sociales, a quien no le tiembla la voz para esputarle verdades a la cara a los Dirigentes regionales. Ha sido considerada la Mujer del Año en Risaralda, Mujer Fenalco, Mujer Comfamiliar y lidera una ONG llamada Sanando Niños, una de las Organizaciones No Gubernamentales de mayores logros y de mas credibilidad regional y nacional
Fue ella, María Cristina, (a quien por esos avatares de la vida atrapados en el misterio y que uno tiende a considerarlos designios de Dios), quien me encontró en el camino. Mi camino, el camino del silencio y de la soledad en el que vivía; y entonces ella, para mi sorpresa, me oyó con oído atento, y se asombró de mis reflexiones, y se admiró de mi originalidad, y se fascinó de mi creatividad; pero, al contrario de lo que siempre me ha ocurrido, no puso pies en polvorosa, huyendo de mí como de un bicho interesante pero raro, sino que me ofreció su mano y su gestión para sacarme del ostracismo y llevarme a los espacios de la creación en donde se podrían exponer mis ideas, y yo ser reconocido.
Dicho y hecho. Sin dudarlo un instante tomó su celular, llamó al Gobernador de Risaralda, hizo la mejor de las semblanzas de mi que yo haya escuchado en boca ajena alguna, pidiéndole al mismo tiempo al Señor Gobernador que ejerciera su poder frente al Director de Indeportes Risaralda (Ente al que estoy adscrito como funcionario de carrera en condición de Profesional Universitario) y así mi Jefe Institucional dejara que yo me aplicara en dedicación exclusiva a las responsabilidades que tienen las ONG en el proceso de reconstrucción del Eje cafetero.
El estar al lado de María Cristina me pone muy cerca de dos grandes estrategas y personajes de la vida nacional, que se le deben de corazón a esta Región, los Doctores Iván Marulanda y Luis Carlos Villegas.
Algún día le dije a usted que mi único interés era y sigue siendo el que mis hijos se sientan orgullosos de mi. Y es por la vía del reconocimiento de mis calidades de Pensador, Ensayista, y Escritor que estoy empeñado en lograrlo. Con usted lo intenté y ahora desde esta nueva oportunidad lo seguiré intentando. Cuando haya alcanzado el reconocimiento, les abriré las puertas de mi Colombia y de mi casa a mis hijos, entretanto ¡no!.
Sígame considerando su Servidor y amigo
LA UNIVERSIDAD Y EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO
· Mientras Colombia sea una nación en vías de desarrollo, el estado está en el deber de hacerse cargo de las obligaciones económicas de la Universidad Pública.
· No sé qué pasaría con la política de estado, si la Universidad Pública se animara a crear una filosofía de clase, en lugar de limitarse a decir con la boca llena de miel que su tarea estratégica se agota en darle albergue a los estratos, 1,2 y 3. Pues nada saca albergándolos si cuando egresan, esos cerebros se fugan con arribismo hacia las clases dominantes.
· Si la Universidad pública se aplicara a crearle un piso socialdemócrata[1] a la realidad histórica de la academia, e invitara inteligentemente a los estudiantes a permanecer conscientemente en su clase originaria, a pesar de su titulación y de las posibilidades de movilidad ascendente, estoy seguro que en pocas décadas Colombia sería una nación con un parecido estructural en su norte histórico a cualquiera de las sociedades nórdicas, que tienen una plataforma de realidad socialdemócrata como piso constitucional , y los partidos, y sus alianzas podrían estar al lado derecho o al izquierdo de los ejes de realidad, pero ninguna de sus decisiones estratégicas fracturarían la plataforma. Siempre la realidad estaría equilibrada, no habría abismos entre las clases, la pobreza absoluta estaría abolida por completo, y la noción de pobreza, solo sería un término de referencia para aceptar la división de clases, que terminaría obedeciendo más a razones tradicionales y de cultura que a razones económicas o políticas.
[1] Distingo entre filosofía socialdemócrata y política socialdemócrata. La filosofía socialdemócrata es ya una realidad establecida constitucional e institucional en las naciones nórdicas. De tal suerte que sea cual sea la suerte de los partidos en las contiendas electorales, quien gobierne tendrá que hacerlo en el marco de una realidad constitucionalmente socialdemócrata.